ENTRE LA VERDAD Y LA FICCIÓN

La matrix de la 4T

“La ficción nos la hacemos nosotros a nuestra medida.” Gilbert Keith Chesterton, escritor y filósofo inglés

JORGE LUIS FALCÓN ARÉVALO* (Guerrero). La 4T, es y ha sido una simulación verbal de un mundo diseñado en las mentes de ansiosos, afanosos y de fantásticos hombres y mujeres que desean un mundo mejor y que auditivamente les agrada, tal y como se los presentan. Eso fue lo que ofertó en su campaña AMLO. Como se lo crean en su momento despertó a propios y extraños. Tirios y troyanos. Aunque la realidad actual es desastrosa, siguen creyendo que aún ese mundo se puede crear.

La percepción conceptual de López Obrador, ya se rompió. No hay confianza. Nadie le cree.

Andrés Manuel López Obrador, llegó al poder contando una historia que creo patrones de ideas y de conversaciones de un proyecto que solo existió en su mente y que, por falta de un ejercicio laboral, de constancia en su conducta y de voluntad; así como de no saber interpretar sus propios planes, colapsó en él mismo. Abarcó mucho y no llegó a nada en concreto. Fue más fantasía y ficción que una realidad palpable. La 4T, se desplomó en una cuenta regresiva que está en uno por ciento.

La realidad le arrojó números porcentuales del 13% de su revocación de mandato. El mito se desmorona. . .

La ficción de las muletillas “yo tengo otros datos”, “amor con amor se paga” “no somos iguales” no es sólo una forma falsa de referir a la realidad social, sino que fue parte de una capacidad humana que puso sus esperanzas en alguien que podría cambiar el entorno; pero que al paso de tiempo y casi al fin de su coto de gobierno obradorista, la realidad supera esa simulación. La contundencia del caos económico y el ruido estridente de sus bolsillos huecos, vacíos, los ha despertado.

La economía en México se ha desplomado. Evitemos la autocomplacencia de la dádiva, la limosna.

La ficción, al servirse de una categoría tan flexible como la de lo “posible”, juega con el límite entre lo existente y lo deseable, lo irreal y lo fáctico, López Obrador abusó en ese sentido. Ha tratado de mantenerlo a través de su soporífero programita “la mañanera”, que él mismo lo ha llevado a chocar con el iceberg de la audiencia que ya no le cree. Se mofan, se burlan. Ha terminado siendo el hazmerreír. Hoy se ven quejas, acusaciones infantiles, reconvenciones, reproches y delaciones. .

Tal vez se haya cambiado en el pensar de la otra sociedad. Aquella que no se metía en la política, en la economía, en la sociología y antropología social. Hoy opina en las diversas plataformas digitales y cibernéticas de mil voces, que han suplido -cambiado la manera de ser y leer. Pensar y actuar- los medios impresos. Allí están los contestarios, los que responden, los que critican, los que opinan y dicen con el extensivo vocabulario del mexicano. Eso ha cambiado, no porque haya libertad de expresión, sino porque hay más gente valerosa; principalmente la que antes no hablaba. La que no quiere a los mismos hombres y mujeres de los indistintos partidos políticos.

Aunque hay organismos políticos, que siguen esa vieja usanza. No quieren cambiar; pero los van a cambiar. Muestran el mismo dossier ante el respetable de viejas letanías de “oratoria” en las y los incultos grillos que dicen hacer política y solo saben robar, mentir y traicionar.

Lo real y palpable es que se hará necesario que este gobierno de la 4T sirva de puente para entregar el poder a una nueva generación de personas -sin mediar edad- que entiendan que México debe ser un potencial país en sus industrias, ciencia, tecnologías, academia, arte, cultura, deporte para beneficio de todos, no de una secta, grupo o tribu.

Tenemos que transitar de la ficción a la realidad. Todo este sexenio junto con Morena, PRI, PAN, PRD, Verde Ecologista, MC y demás engendros, son y han sido parte del problema junto a AMLO. Porque ninguno ha entregado una solución. Acabemos con la ficción social, de amigos, financiera, cultural, de arte. Eso debe acabar. Veamos la realidad, que es el camino. No seguir al zonzo, al zoquete, al traidor, al menso. Hay hombres y mujeres con mucha materia gris.

Los que gobiernan el mundo, empiezan a tomar parte en esto. Los grandes capitalistas se asumen en los mandos de los organismos que regulan al mundo –al menos en otros países se observa- México debe ser parte de esto. Es imposible, regresar al masoquismo de los ladrones.

No es de dudar que el próximo presidente de México, venga en un paquete mundial. Ni izquierda, ni derecha, ni nada de esos simbolismos pintoresco de la política. Vendrá a remediar este basurero; pero ya no con los mismos pepenadores o pechugueros.

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