SINGLADURA/ SOS

ROBERTO CIENFUEGOS J. Más de una decena de organizaciones civiles, tan vapuleadas éstas por estos días, y más de un medio centenar de ciudadanos, entre ellos escritores, intelectuales, científicos e investigadores, están convocando a la solidaridad, la colaboración, la responsabilidad y la verdad ante el embate de la pandemia del Covid-19, en una acción digna de encomio para sumar fuerzas de cara a la dramática cauda de impactos de todo tipo asociada al coronavirus en México.

A dos años prácticamente del estallido de la pandemia en México, los convocantes delinearon un panorama poco halagüeño y que contrasta con la visión gubernamental en boga.

Según las agrupaciones convocantes, entre ellas, INCIDE Social A.C., CADHAC A.C., Spatium Libertas A.C., Nosotrxs y otras, los hospitales están volviendo a saturarse, los decesos suben, hay largas filas para las pruebas y éstas son insuficientes; la vacunación es lenta, reducida en cobertura y ausente para la población infantil; algunas personas se resisten a vacunarse y ponen en riesgo a los demás y se enfrenta un agotamiento e insuficiente protección del personal sanitario.

Añaden que las expectativas de alcanzar pronto una inmunidad de rebaño, son desalentadas por los especialistas, debido a la insuficiencia y el retraso en la vacunación, particularmente en los lugares remotos, a los bajos niveles de vacunación en muchos países pobres del mundo y frente al riesgo del surgimiento de nuevas variantes del virus.

Exponen que el nivel de contagio en las familias es alarmante, y exponen que el alto grado de contagio de la variante OMICRON del virus, si bien reduce la mortalidad, afecta a millones de personas y familias que han dejado de recibir ingresos al tener que ausentarse de sus empleos, al no poder realizar sus actividades económicas o al tener que cuidar de sus familiares y seres queridos.

Observan igualmente un aumento de los riesgos en la creación de empleo digno y la obtención de ingresos en el futuro cercano. La disminución de las previsiones de recuperación de la economía del país afectará -previenen- los ingresos públicos, la generación de empleos bien remunerados y acentuará la precarización laboral, indican. En tanto, las altas tasas de inflación afectan el costo de la canasta básica de alimentos y las posibilidades de una alimentación suficiente y adecuada para muchas familias.

Por si fuera poco, hacen ver que millones de personas y familias en México han agotado sus reservas, y enfrentan hambre, enfermedades no atendidas, pérdidas por muerte de familiares, duelos no concluidos, desalojos, violencia y despojo por el crimen organizado, miedo, atraso o abandono escolar, en suma, un mayor empobrecimiento y una gran desesperanza.

Señalan a este panorama aterrador que todo esto ocurre frente a programas de apoyo de los gobiernos federal y locales, que son insuficientes para las personas y para las pequeñas y medianas empresas, principal fuente de trabajo en el país. Los impuestos, multas y trámites hacendarios se endurecieron en perjuicio de las clases medias, además.

Ante eso, hacen un llamado a la solidaridad, la colaboración, la responsabilidad y la verdad; para esto invitan a desarrollar iniciativas de apoyo mutuo y colaboración con aquellas personas u organizaciones que ya están realizando acciones comunitarias y que atienden:

La provisión y distribución de alimentos, ropa y calzado, utensilios, mobiliario, equipos electrónicos, la distribución de materiales de protección y atención sanitaria (cubre bocas, desinfectantes, jabón, medicamentos, guantes, equipos de protección, oxígeno, equipos para discapacidades, etc.), la prestación de servicios de salud mental, atención a la violencia, apoyo educativo, consulta y orientación médica o apoyo informático.

De igual forma, plantean la organización de trueque de bienes y de servicios entre los que pueden ofrecerlos y quienes los requieren.

También es posible que de manera personal u organizados con vecinos se preste apoyo a personas y familias en situaciones de vulnerabilidad en el entorno cercano mediante la entrega de comida, de apoyos a la salud y acompañamiento, facilitando los cuidados, pagando mejor los servicios, ofreciendo trabajo y aumentando las propinas.

Convocan igualmente a la solidaridad y a proporcionar ayuda a los cercanos.

El llamado incluye a los gobiernos y las legislaturas para que asuman su papel responsable en la mejor distribución de los presupuestos hacia las actividades y servicios que son indispensables en esta época, especialmente en áreas como la salud, sanidad, vacunación, protección y muy importante, aumentando los apoyos económicos, condonando impuestos y protegiendo de desalojos a familias y a empresas pequeñas y medianas que están sufriendo o ese encuentran riesgo de desaparición.

Piden además aplazar gastos, actividades y debates costosos, que en este momento no son relevantes frente a la tragedia y que significan una desviación de recursos y de atención, así como hacen la invitación para acelerar la vacunación e incluir a la población infantil cuyo contagio está aumentando y pone en riesgo, cuando son asintomáticos, a la población adulta que los rodea.

Proponen que apoyen, reconozcan y protejan al personal de salud y de otras actividades que están en el primer frente de batalla, mejoren las escuelas, ventilen y usen filtros en las aulas y apoyen con equipamiento adecuado y acceso a las redes informáticas a los profesores y alumnos en todo el país.

Plantean además que ofrezcan información verdadera y verificable, sustentada en datos confiables, así como orientación clara y accesible a partir de consultar a personas e instituciones expertas, y que instrumenten políticas responsables frente a la pandemia y dejen de esperar a que las cosas ocurran sin intervenciones o con acciones equívocas y el fenómeno pase. Eso no va a suceder, alertan.

También llaman las empresas y empresarios para que den apoyos y facilidades a sus trabajadores y trabajadoras manteniendo los empleos y mejorando los ingresos, sin exigir pruebas que les significan un gasto y los exponen tanto a agravar sus síntomas, como a contagiar a otras personas.

Los llaman a compartir con sus trabajadores, clientes y con su comunidad parte de las ganancias extraordinarias que han derivado por la pandemia, como en los casos de las empresas farmacéuticas, los laboratorios de análisis clínicos, las distribuidoras de medicamentos y equipos y las cadenas de farmacias, así como el comercio electrónico, entre otros. La solidaridad y la responsabilidad social es la única manera de evitar la autodestrucción

A los médicos y especialistas los llaman a orientar de manera clara y sencilla a la población y ayuden a aminorar el estado de ansiedad e incertidumbre que prevalece; así como a explicar las formas de contagiarse y contagiar, la conveniencia o no de hacerse pruebas y el momento adecuado, la diversidad de síntomas, las diferentes formas y plazos de evolución de la enfermedad y cómo cuidarse durante y después del contagio.

El exhorto también incluye a los medios de comunicación para que privilegien la información relevante sobre la forma de enfrentar la pandemia con solidaridad, responsabilidad y colaboración.

Les piden ayuda para que cambien la conversación pública hacia los temas realmente importantes para la población a fin de generar solidaridad, como son las condiciones en que están siendo afectadas distintas personas y familias o sobre el aumento de huérfanos y personas con discapacidad por la pandemia y la violencia criminal. Se les invita a dejar de contribuir al clima de polarización que agobia al país.

En su llamado, también incluyen a la comunidad científica y tecnológica para que avancen en el desarrollo científico y tecnológico especialmente útil en este momento: vacunas, ventiladores, medicamentos, filtros, equipos de protección, transporte masivo adecuado, adaptación de viviendas y escuelas.

También para que avancen las investigaciones sobre posibles riesgos futuros de pandemias y catástrofes ambientales.

A la dirigencia política, piden que hagan por entender y mostrarse sensibles al nivel de la tragedia que viven millones de personas y familias que no encuentran formas para su sustento diario, para acceder a alimentos, salud, educación, y vivienda digna; y que además viven bajo una violencia normalizada, sufren desalojos y desplazamientos y están viéndose nuevamente obligadas a emigrar. Población que no encuentran la salida de este prolongado túnel, insisten.

Por ello, instan a los políticos a dejar de enfrentarse y agobiar al país con sus disputas por el poder.

Hacen por último una invitación para que organizaciones, personas o colectivos que ya están en acción y requieren algún apoyo como donativos, alimentos, ropa, equipos de cómputo, trabajo voluntario u otro, manden un correo con los siguientes datos: nombre, ubicación, actividad que realizan, grupo o zona que atienden, qué requieren y a dónde se puede enviar. CORREOS: [email protected][email protected][email protected][email protected]

Entre las personas que convocan a estas acciones, figuran la economista Clara Jusidman, la escritora Silvia Molina, la periodista y escritora Magda Coss, el académico Alberto Aziz Nassif, la investigadora Ana Verónica Stern, la psicoanalista Elena Azaola, la investigadora Karina Ansolabehere y otros más.

¿Haremos algo?

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