VALIJA VIAJERA/ Puntualidad de Aeroméxico

* AICM * Asientos incómodos * Trenes bala en América Latina * Civitatis-San Valentín

ALEJANDRA PÉREZ BERNAL

EN UNA ciudad donde el tráfico terrestre es un deporte extremo, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) logró algo que suena casi irónico: colocarse entre los aeropuertos más puntuales del planeta. No es magia ni casualidad; es el resultado de operar con precisión quirúrgica en una infraestructura que desde hace años trabaja al borde de su capacidad. Cada despegue a tiempo habla de coordinación, pero también de una realidad que no se puede ignorar: cuando todo funciona perfecto.

La puntualidad se ha convertido en la carta fuerte del principal aeropuerto del país, pero el reconocimiento también abre preguntas incómodas. ¿Qué pasa cuando el crecimiento de pasajeros vuelve a presionar los espacios? ¿Cuánto tiempo puede sostenerse una operación impecable sin nuevas soluciones estructurales? El éxito, paradójicamente, vuelve más evidente la necesidad de evolucionar.

Y en medio de este escenario, las aerolíneas mexicanas también pisan fuerte. Aeroméxico fue reconocida nuevamente como la aerolínea más puntual del mundo, un logro que confirma que la disciplina operativa no es solo una meta institucional, sino una estrategia que hoy posiciona a México en la conversación global de eficiencia aérea.

La tercera terminal, una discusión que ya aterrizó. Si la puntualidad demuestra algo, es que el AICM funciona… pero con margen mínimo de error. Por eso, la conversación sobre una tercera terminal ya dejó de ser teoría de café y empezó a tomar forma dentro de la industria. Aeroméxico ha respaldado públicamente la idea, señalando que el crecimiento del tráfico necesita una respuesta estructural y no solo ajustes temporales.

Más que construir paredes nuevas, el debate gira en torno a la visión de futuro del hub capitalino. Una expansión podría significar mejores conexiones, operaciones más ágiles y un respiro para aerolíneas que buscan crecer sin comprometer la experiencia del pasajero. En otras palabras, no se trata solo de más puertas de embarque… sino de redefinir cómo se mueve el principal aeropuerto del país.

La gran pregunta es política y estratégica a la vez: ¿apostar por mantener el sistema actual con ajustes constantes o dar el salto hacia una infraestructura pensada para la próxima década? La respuesta definirá el ritmo del turismo y la aviación mexicana.

+++++

VOLAR EN 2026 muestra que hay recuperación en el sector, pero con turbulencia incluida.

El mundo volvió a volar con fuerza y las cifras lo confirman: rutas nuevas, aviones llenos y una demanda que no deja de crecer. Pero el regreso masivo también trae desafíos que no se resuelven con entusiasmo. Combustible caro, presión ambiental, falta de talento especializado y la necesidad de renovar flotas son solo algunos de los obstáculos que enfrentan las aerolíneas mientras intentan mantenerse rentables.

La industria vive una paradoja interesante: los pasajeros quieren más experiencias digitales, procesos rápidos y tarifas accesibles, pero también exigen sostenibilidad y comodidad. El equilibrio se vuelve un rompecabezas donde cada decisión impacta la percepción del viajero.

En ese contexto, los reconocimientos como el de Aeroméxico —la más puntual del mundo— reflejan algo más profundo: la eficiencia se está convirtiendo en el nuevo lujo. Porque hoy, llegar a tiempo vale casi tanto como el destino.

+++++

LOW COST sin filtro: cuando ahorrar también incomoda.

El modelo de bajo costo siempre ha caminado sobre una línea delgada entre eficiencia y experiencia. Un caso reciente en Canadá lo dejó claro cuando una aerolínea apostó por cabinas más densas y asientos ultra delgados para aumentar capacidad. La reacción de los pasajeros fue inmediata: críticas, memes y un recordatorio contundente de que volar barato no significa sacrificar la dignidad del viaje.

El experimento terminó con una retirada estratégica del proyecto. La lección es simple pero poderosa: el viajero moderno entiende las reglas del low cost —menos servicios, más extras— pero también marca límites claros cuando la comodidad desaparece.

Este tipo de iniciativas muestran hacia dónde se mueve la industria: monetizar cada detalle del vuelo. Sin embargo, también demuestran que la experiencia del pasajero sigue siendo el verdadero termómetro del éxito.

+++++

EL TREN bala sudamericano: competencia sobre rieles.

Mientras la aviación ajusta estrategias, el transporte ferroviario de alta velocidad comienza a reclamar protagonismo en América Latina. El proyecto de tren bala que busca conectar las principales ciudades brasileñas promete trayectos de menos de dos horas y velocidades que rivalizan con las mejores redes del mundo.

Más allá de la innovación tecnológica, el impacto será estratégico: en rutas cortas, el tren puede convertirse en una alternativa real frente al avión. Menos tiempos de espera, estaciones céntricas y menor huella ambiental son argumentos que cada vez pesan más en las decisiones de viaje.

Para las aerolíneas regionales, la competencia ya no viene solo de otras compañías, también llega desde las vías férreas. Y eso obliga a repensar tarifas, servicios y experiencias para seguir siendo relevantes.

+++++

REPÚBLICA DOMINICANA y el turismo que va más allá de la playa.

El Caribe también evoluciona y República Dominicana lo demuestra con su apuesta por el segmento de reuniones e incentivos. Con propuestas diseñadas para eventos corporativos y experiencias profesionales, el destino busca consolidarse como algo más que un escape de sol y arena.

La estrategia combina conectividad aérea sólida, infraestructura moderna y una narrativa que mezcla negocios con experiencias culturales. Para organizadores y empresas, la fórmula resulta atractiva: trabajar con vistas al mar sin sacrificar logística ni profesionalismo.

El movimiento refleja una tendencia clara en el turismo regional: diversificar para mantener ocupación durante todo el año. Porque hoy los destinos que lideran son los que saben ofrecer algo más que vacaciones.

+++++

CIVITATIS CONVIERTE el amor en itinerario: experiencias que se reservan, no se envuelven

Si algo ha entendido bien la industria es que el viajero ya no quiere solo destinos… quiere historias que contar. Y ahí es donde Civitatis está empujando fuerte con una propuesta de experiencias pensadas para celebrar San Valentín viajando: desde cenas memorables y recorridos privados hasta actividades diseñadas para parejas que prefieren vivir el romance en movimiento. La tendencia es clara: hoy el regalo más valioso no cabe en una caja, se agenda en un calendario.

La apuesta de Civitatis refleja cómo el turismo emocional se está convirtiendo en un motor real de reservas. Las parejas buscan momentos únicos que puedan compartir —y presumir— en redes sociales, mientras operadores y agencias encuentran en estas fechas una oportunidad y ofrecen productos creativos que mezclan emoción, destino y narrativa personal.

Más allá de la temporada romántica, el mensaje es contundente: las experiencias personalizadas están redefiniendo la forma de viajar. Y plataformas como Civitatis están capitalizando ese cambio al demostrar que el verdadero lujo no siempre es un hotel cinco estrellas, sino una vivencia diseñada para recordar toda la vida.

+++++

@AlejandraBernal

[email protected]

Infórmese en:

https://claseturista.com.mx/

www.entresemana.mx

Check Also

VALIJA VIAJERA/ Los diques en el turismo de México

* Ángeles Verdes, trabajo plausible ALEJANDRA PÉREZ BERNAL LA FALTA de promoción, debilidad de la economía, …