
Trabajadores del sistema de transporte denunciaron la falta de atención por parte del gobierno de la Ciudad de México y señalaron que a los trenes no se les ha dado mantenimiento, lo que representa un riesgo para los usuarios
Amado Azueta/LATINUS
CIUDAD DE MÉXICO, 04 de febrero 2026 (entresemana.mx). El próximo martes, el Sindicato del Sistema de Transporte Colectivo decidirá si el Metro inicia paros escalonados a manera de protesta ante la falta de recursos y atención de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
Fernando Espino Arévalo, líder del sindicato mayoritario de los trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro, aseguró que “la próxima semana llevaremos a cabo un Consejo General de Delegados, el cual va a marcar las siguientes etapas de lucha y seguramente que tendremos que llegar a hacer paros escalonados”, dijo.
Entrevistado durante la marcha de trabajadores del metro, el líder aseguró que desde que llego la nueva jefa de Gobierno, el sindicato no ha platicado con Clara Brugada y que estas protestas llevan el aval de Adrián Rubalcava Suárez es el director general del Metro de la Ciudad de México.
“Pues él está apoyando este movimiento, solicitando también, exigiendo recursos para poder trabajar”, dijo.
El Metro es un asunto crítico
El líder sindical y varios trabajadores entrevistados durante la manifestación, que avanzó de avenida Balderas a la Plaza de la Constitución, dijeron estar preocupados porque todas las líneas del Metro representan hoy un riesgo.
Fernando, técnico con 25 años en el sistema, resume la situación: el Metro “puede reventar” en cualquier momento. Explica que ya no existen escalas de mantenimiento y que todo debería atenderse de manera integral.
“Desde mantenimiento preventivo hasta mantenimiento correctivo, ya no hay escalas en el Metro. El mantenimiento tendría que ser total. ¿Cuánto tiempo aguanta más el sistema? No es cuestión de tiempo: en cualquier momento puede reventar. Las cosas se tienen que hacer de inmediato”, advierte.
La preocupación no es nueva. Fernando Espino Arévalo, advierte que el Metro opera con trenes que superaron por mucho los límites de seguridad establecidos por sus fichas técnicas. Algunos convoyes rebasan los dos millones de kilómetros recorridos sin mantenimiento mayor, cuando el estándar es intervenirlos a los 750 mil.
“El parque vehicular, mismo que se encuentra ya sobreexplotado, con el riesgo latente a cada minuto de que se dé un desenlace que nosotros no deseamos y que ponga en peligro la seguridad de los usuarios, de los trabajadores y de las propias instalaciones”, dijo.
El sindicato lleva dos años solicitando presupuesto para atender trenes e instalaciones fijas. La respuesta oficial, dicen, ha sido nula. Espino detalla que 187 trenes no han recibido mantenimiento mayor, 111 lo tienen vencido y 93 están detenidos por falta de refacciones. Calculan que se requieren 6 mil millones de pesos sólo para evitar que el deterioro avance.
En talleres y estaciones, los trabajadores confirman el diagnóstico. Técnicos explican que ya no existen escalas de mantenimiento: todo debería ser preventivo y correctivo al mismo tiempo, pero no hay herramientas ni refacciones.
Los pedidos tardan hasta dos años en llegar y, mientras tanto, deben mantener en operación trenes que ya cumplieron su vida útil.
La ciclovía sobre Tlalpan y la Línea 2: obras sin proyecto
El sindicato también cuestiona la obra de la ciclovía y el corredor elevado sobre Calzada de Tlalpan, justo encima de la Línea 2.
Espino afirma que se trata de una intervención “que nadie pidió” y cuyos recursos “debieron destinarse a rehabilitar esa línea, que requiere al menos mil 500 millones de pesos para intervenir trenes, durmientes, balasto y sistemas eléctricos”.
“La obra que se está haciendo junto con la ciclovía en nada beneficia a los que vivimos aquí en la Ciudad de México, menos al Metro. Estamos teniendo muchos problemas, muchos daños”, aseguró.
Desde el área técnica, trabajadores confirman que la construcción se realiza sin un proyecto claro. Describen la intervención como un caos ejecutado sobre la marcha, sin planos definitivos y con riesgos de afectar estaciones y patios de maniobra al pasar estructuras elevadas por encima de la Línea 2.
“Lo van a tocar con la situación del patio este elevado que están haciendo y van a afectar a las estaciones porque lo tienen que pasar por encima… vuelvo a lo que digo: no hay un proyecto hecho. Están sobre la marcha haciendo las cosas conforme se van encontrando las cosas sobre la carretera”, dijo a Latinus un operario de tren de nombre Benjamín.
Al término de la manifestación, el líder sindical, Fernando Espino, se retiró rodeado por un fuerte dispositivo de seguridad que lo resguardó mientras abordaba una camioneta Volvo XC60 con blindaje, cuyo valor en el mercado ronda un millón 300 mil pesos.
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