PULSO/ No soy…

EDUARDO MERAZ. Si aceptas convertir a la Guardia Nacional en la «Mexican Patrol», invertir 1,500 millones de dólares para resguardar la frontera con tu vecino, si le pides que te done vacunas y aceptas que te supla en la cuota petrolera de la OPEP ¿puedes asegurar ser independiente?

Si no ser colonia ni tierra de conquista se traduce en el asesinato de más de 80 y la desaparición de alrededor de 20 de tus gobernados diariamente, porque los abrazos al crimen organizado son insuficientes para poder ofrecer seguridad a los mexicanos, es rendirse ante el poder del crimen organizado.

El millón de mexicanos que han salido del país por la violencia y la falta  de oportunidades de desarrollo, así como elevar en 6.5  millones el número de pobres ¿es para presumir soberanía nacional?

Las palabras se las lleva el viento, los hechos -no los otros datos- son indicativos de si los dichos del presidente sin nombre, sin gracia y sin lucidez tienen respaldo en la realidad o son pura pirotecnia apantallante, lucidora pero sin cambiar la incapacidad de su gestión.

No se trata de miedos, títeres o peleles. Gobernar es procurar mejores niveles de vida a los habitantes y otorgarles seguridad en su bienes y personas. Pero cuando se acumula cerca de un millón de muertos, por la pandemia y la violencia en menos de cuatro años, no hay disculpas ni discursos que puedan ocultarlo.

Hablar de patriotas y traidores es tratar de esconder la deuda multimillonaria de las empresas energéticas del Estado. Cada año, los contribuyentes canalizamos miles de millones de pesos para tratar de sacarlas de la bancarrota y las pérdidas se acumulan día con día.

Recursos que pudieron destinarse al abastecimiento oportuno y suficiente de medicamentos, a mejorar las instalaciones del sistema de salud, que está peor que el sistema educativo, cuyas medidas “innovadoras” en planes de estudio, libros de texto y sistema de calificaciones tendrán un impacto negativo en las futuras generaciones.

El mal entendido nacionalismo postulado por el mandatario sin lucidez, al asumir posturas patrioteras ramplonas y casi casi envolverse en la bandera tricolor carecen de sentido y nada tienen que ver con principios cuando se estrecha o cancela el futuro para millones de mexicanos.

Dejar en el abandono, a merced de la delincuencia organizada importantes regiones del país -un tercio del territorio nacional, según algunos especialistas-, cuya diversificación de actividades representa costos económicos y sociales para quienes la padecen, es signo inequívoco de un gobierno débil, en el mejor de los casos, o complaciente, en el peor.

Los términos en cómo finalmente se resuelva el diferendo con Estados Unidos y Canadá, dirá si los compromisos asumidos en el T-MEC -que por sí mismo implica cierto grado de cesión de soberanía para todos y cada uno de los firmantes- pondrá a cada gobernante en su lugar.

Pelele, títere, tierra de conquista, traición, subordinación son palabras no incluídas en el tratado comercial. Su utilización por parte del presidente sin gracia más bien semeja una expiación de culpas.

He dicho.

EFECTO DOMINÓ

Legisladores de Chihuahua, Durango y Sinaloa trabajan en la redacción de un documento, denominado “Manifiesto de la Bondad”, con el que buscan eliminar estigmas creados contra el “Triángulo Dorado”, para resaltar la laboriosidad y generosidad de la gente que habita en esa región.

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@Edumermo

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