PALABRAS MÁS/ ¡Para llorar!

No sé hasta qué punto un escritor

puede ser revolucionario. Por lo pronto,

está trabajando con el idioma, que es una tradición.

Jorge Luis Borges

ARTURO SUÁREZ RAMÍREZ/ @arturosuarez

La semana pasada cerré estás columnas con varios casos sobre el sector salud, la falta de medicamentos y materiales, el fracaso de la megafarmacia, las citas para especialistas que son muy espaciadas y claro eso genera desesperación, sufrimiento y muerte por la espera.

López Obrador dejó una administración en crisis y por más que quieren taparlo no se puede porque el problema es más grande que todos los recursos utilizados para desviar la atención, hay otros problemas que por su estruendo naturalmente hacen voltear como los aranceles, pero cuando hay un caso en la familia o un cercano es visible el tiradero.

En un reportaje de Animal Político firmado por la periodista Nayely Roldán y México Evalúa, dan a conocer que López Obrador sacó 157 mil millones de pesos del Fondo para atender cáncer y otras enfermedades, ahí se cuenta que los recursos los pasaron a Tesorería y luego ya se pudo rastrear, entonces… ¿en qué diablos se gastó?

Lo anterior sería la causa de la suspensión de compras y de tratamientos oncológicos, con eso le pegó a los más vulnerables, aunque desde el inicio de su sexenio se comprometió a tener servicios de salud de calidad, luego se aventó aquel dicho de que llegaríamos a ser como Dinamarca y empeñó su palabra, “si no resuelvo el desabasto de medicamentos me dejó de llamar Andrés Manuel”, el fin de la historia ya la conoce, no pasó nada.

A esto se suma que a cinco años de la primera muerte por Covid-19 en México, la posibilidad de que ocurra otra crisis sanitaria similar sigue latente. Sin embargo, como ocurrió en 2020, el país «no está preparado» para enfrentarla, advierte Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Ahí queda el penoso episodio de la visita de Hugo López-Gatell a un programa de moneros en el Canal Once, ahí los nefastos conductores y el “doctor muerte” se burlaron de los padres de niños con cáncer, en un hecho que no debe olvidarse se les calificó como golpistas. Quizás por ello Gatell no encontró alojamiento ni como legislador, ni en el gabinete de Claudia Sheinbaum hasta que lo recomendaron para no dejarlo fuera.

Los meses van corriendo en esta administración y aunque los responsables del desabasto, de la mala atención tienen nombre y apellido, Claudia Sheinbaum ya dijo que se deje en paz a López y eso incluye a quienes lo acompañaron en su gabinete de salud. No se vislumbra en el panorama un cambio en la política de salud, aunque sería bueno replantear porque son vidas que se van todos los días.

Entre Palabras

No es nuevo que Noroña reciba expresiones de desacuerdo por su actuar. Insisto en que poco o nada queda de quien enfrentaba a los funcionarios del calderonato, hoy es parte del sistema.

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.

Hasta la próxima.

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