
TERESA GIL
Es importante tomar en cuenta a todas las religiones que funcionan en México. En momentos en que se empieza a reiterar la posible visita del papa, cabe recordar la historia de nuestro país en materia religiosa, muy diferente a la de los muchos países que integran el continente americano. En México ha habido una reiterada postura en ciertos sectores, a favor del agnosticismo, pese al alto porcentaje de religiosos que se mencionan. De acuerdo a datos históricos, Benito Juárez asume la presidencia el 19 de enero de 1858 e inicia las leyes de Reforma. Leyes que ya llevaban un avance desde 1855 y que tras la Constitución de 1857, culminaron con leyes que pusieron a la iglesia católica en su lugar, no solo en sus gestiones, sino en la enorme y extensa riqueza que poseía. Se menciona una guerra que duró hasta 1861, para en estado latente reverdecer como otra guerra, avanzados los años veinte del siglo pasado, llamada La Cristiada.
TODOS LOS CIUDADANOS DEBEN TOMARSE EN CUENTA. INCLUSO NO CREYENTES
Ahora, desde el poder, se ha insistido en la invitación al líder del Vaticano y eso puede abrir paso a otras religiones y posturas no creyentes. Entre otras, aquellas que surgieron a partir de la Reforma de Lutero sobre todo y tienen posturas destacadas en México sin que aparezcan en el plano público y que además apoyan posiciones en el sector educativo y médico- hospitalario, sobre todo. La invitación al papa que no ha sido refrendada por la Santa Sede, podría ser vista como una intención política-religiosa, que deje satisfechos a todo los sectores en México. Es algo que Cuba hizo en su momento, abrió las puertas a todas las posiciones creyentes que tienen representaciones diversas, aparte de la católica. Desde el punto de vista político, sería importante porque no se da solo presencia a la católica. Y se crearía un importante movimiento que puede dar mucha salud a nuestro país, un ecumenismo que abarque todas las posturas religiosas y se hermanen en lo que fundamentalmente deben promover las religiones: la unidad en un país, el respeto mutuo, el avance y la solidaridad.
ECUMENISMO COMO EL DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, PUEDE RESURGIR
El movimiento de la Teología de la Liberación, que había tomado un enorme rumbo desde los años setenta del siglo pasado, fue cancelado por órdenes del papa Juan Pablo II. Pero la lucha se mantiene a lo largo de los años por la búsqueda de un ecumenismo que fue una de las bases de esa postura; la cercanía entre todos los seres humanos. La obra cumbre de esa doctrina fue de uno de sus creadores Gustavo Gutiérrez, quien murió el 2024. Su libro La teología de la Liberación y sus Perspectivas (Ediciones Sígueme S.A. marzo 2022) que fue lanzado por primera vez en 1971, plantea en esencia la liberación social, política y económica. Una teología que incluía a todos los religiosos y no creyentes y que fincó en América, sobre todo la latina, una larga temporada de esperanza en millones de gentes. Ahí relumbraron entre muchos, el llamado obispo rojo don Sergio Méndez Arceo, quien luchaba en especial por los pobres de América. La visita de papa que se busca desde el gobierno federal puede generar también de manera diferente a Juan Pablo II, otra relación con estos grupos y otras religiones. Se trata de una unidad por el bien de México.
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