
TERESA GURZA
Se acumularon esta semana las vergüenzas a la presidenta Claudia Sheinbaum y a su partido Morena.
Empezó perdiendo agilidad mental y trastabillando cuando Trump despepitó acuerdos a los que ambos llegaron y de los que nada había dicho.
Atrapada en sus mentiras, ha repetido hasta el cansancio que regala petróleo a Cuba por humanismo y porque México es soberano, no trató ese tema en sus conversaciones con Trump.
Pero cuando Bloomberg destapó que pararon sus envíos, Trump afirmó que le pidió no mandarlo y ella obedeció y les está mandando dinero, libros, comida.
Y esta semana volvió a obedecer la orden gringa de detener al narco-alcalde de Tequila, Diego Rivera; desde hace dos años se sabía su sometimiento al Cartel Nueva Generación, pero ahí andaba tan campante extorsionando empresarios y comerciantes para entregarle millonadas.
Rivera es solo uno, de los cientos de alcaldes-narcos-militantes de Morena; lo es también Gerardo Cortés de Cuautempan, Puebla, apresado igualmente esta semana.
Tras las tardías detenciones, Sheinbaum declaró que su partido “no puede ser paraguas para delinquir» y la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, alardeó que se rigen “bajo la convicción, sic, del combate a la corrupción”.
Raro, porque las últimas encuestas muestran que el 83 por ciento de los mexicanos pensamos que la toleran y que cuando Trump se aburra de los peces chicos, exigirá tiburones.
Sabe que gracias a López Obrador, los narcos incrementaron su influencia en todo el país y que tiene vínculos con el Cartel de Sinaloa.
Y aunque Sheinbaum lo niega, AMLO, sus hijos, Adán Augusto y muchos otros, tienen expedientes abiertos en USA.
Allá se conoce tan bien como acá, que los narcos deciden quien manda, qué se vende y quien se añade a los 119 alcaldes asesinados y los 160 mil mexicanos desaparecidos; entre los que están los 10 mineros “levantados” en Sinaloa y cuyos cuerpos se han ido encontrando; sacrificados según Sheinbaum, “porque los confundieron”.
Y este mismo martes 10, dijo a la prensa que la lista de desaparecidos “debe medirse en su justo término” (¿?)
Con frases por estilo responde a cada crítica por defender a alguno del montón de indefendibles que la rodean.
Pide pruebas y cuando se las dan, enfurece y las califica de “ficciones”, como al artículo de Mary Beth Sheridan para New York Times, que afirma no combate como debiera a los narcos, por las complicidades existentes entre ellos y políticos de su partido.
Hace siete años escribí aquí, que lo que a los morenistas molesta de los fifis como llaman a quienes pueden darse gustos, era no serlo y le atiné porque hoy que tienen el poder, hacen lo que sea para allegarse lujos y privilegios.
No querían cambiar las cosas, sino ser los beneficiados y ocultan sus transas alegando “seguridad nacional”, “soberanía nacional”.
Así escondieron robos y despilfarros en el Tren Maya y la refinería Dos Bocas y por lo mismo “reservaron” esta semana por 5 años, las pesquisas sobre el Tren Interoceánico y el accidente que mató 14 personas.
Culpabilizan al conductor, pero gastaron 6 millones y medio de pesos en capacitar al personal que lo manejaría y el supervisor de su construcción, hijo de López Obrador, se llevó tajadas.
En fin, el diploma fifi de la semana es para…
… El magistrado Hugo Aguilar gastador de millones en camionetas blindadas, togas bordadas y el humo de copal, con el que falsos indígenas lo bañaron cuando tomó posesión como presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Estuvo competida la decisión por los muchos candidatos, pero la ganó al permitir que su directora de Comunicación Social, se arrodillara a sus pies para limpiarle los zapatos que, dijo, le ensució con nata y café.
Curioso que hubiera pan, nata y café, en evento que no era desayuno sino conmemoración del 109 aniversario de nuestra Constitución.
A la pésima fama internacional que tenemos, se añadió en estos días la epidemia de sarampión que se decía erradicado y por falta de vacunación a los niños en el sexenio pasado nos invade y la estamos exportando; también reprobamos en el respeto a Derechos Humanos.
Otra vergüenza es el “salón de belleza y maquillaje” instalado a escondidas por Morena, en el Senado de la República.
Su descubrimiento, seguido de clausura y reapertura en menos de 3 horas, pescó a una senadora tiñéndose el pelo mientras transcurría la sesión legislativa; lo que no sabemos es si con el barullo se le pasaron al tinte los minutos o el color negro piano que le quedó, fue porque así lo quería.
Y quien seguramente no estuvo ahí para hincharse labios y enrojecer cabellera, es la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, porque no se ve tan ducha en secretos de belleza como lo es, en reprimir periodistas y robar recursos públicos.
Casi olvidaba informarles, que hay ratas de buen tamaño en Reforma y calles del centro de la Ciudad de México.
Y no me refiero a las morenistas, sino a las de 4 patas que la gobernadora de la CDMX, Clara Brugada, debía mandar fumigar en lugar de andar recomendando a los medios, bajarle a las informaciones sobre los diarios crímenes que ocurren en la capital del país.
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