
IRMA PILAR ORTIZ
Nunca van a aceptar su ineptitud. Minimizan la muerte de 28 mexicanos que perecieron al contagiarse de sarampión y, lo peor, culpan al pasado de sus propios errores y su falta de visión.
Nos quieren hacer creer que este brote de sarampión se debe a los gobiernos de Peña Nieto, Felipe Calderón y Vicente Fox, pero resulta que las defunciones son de niños menores de 5 años.
Antes de que “reserven” o más bien, escondan, la información, se pueden constatar documentos oficiales que nos indican que la debacle inició en 2019, con compras tardías, dosis insuficientes y biológicos retenidos en almacenes, con lo que se rompió la exitosa política de vacunación que tenía México, que le dio prestigio internacional y que colocó al país como libre de este virus.
Ahora vergonzosamente, México lidera el brote de sarampión en América Latina y lo más trágico, con el Mundial 2026 en puerta.
De acuerdo a datos oficiales, 2018, cuando López Obrador llegó a la Presidencia de la República, 97 por ciento de los menores de un año recibió la primera dosis de la vacuna y 99 por ciento completó el esquema con la segunda dosis a los seis años.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) documentó que para 2019, la cobertura de la primera dosis se desplomó hasta 73 por ciento; es decir, de los 4.3 millones de niñas y niños que debían recibir la vacuna SRP, únicamente dos millones 821 mil fueron inmunizados. Casi 1.5 millones de menores se quedaron sin protección ante enfermedades prevenibles.
Eso, aquí y en Marte es asesinato y todo por su austeridad mal entendida y usada como instrumento de propaganda política.
Aunado a esto, se dieron retrasos atípicos en los procesos de adquisición; ya que, para garantizar el abasto, las compras de las vacunas se formalizaban en el primer trimestre del año, pero no se hizo ya sea por ignorancia o por negligencia.
El gobierno de la República dejó de ejercer 44 mil 457 millones de pesos destinados a la vacunación entre 2022 y 2025, denunció el diputado del PAN, Éctor Jaime Ramírez Barba. Así, 7 de cada 10 pesos destinados para proteger a niñas, niños y adolescentes no se utilizaron para vacunarlos.
“Entre enero y junio de 2019, Birmex consiguió 439 mil dosis, apenas 10 por ciento del total requerido. La adquisición del mayor volumen de vacunas comenzó hasta el 19 de julio con una adjudicación directa, bajo el argumento de que no existía más de un oferente”, señaló el médico.
Una vacuna contra el sarampión cuesta en promedio 128 pesos, pero si entre 2022 y 2025, el Gobierno federal dejó sin ejercer 44 mil 457 millones de pesos destinados al Programa de Vacunación, quiere decir que más de 347 millones de dosis que pudieron adquirirse y aplicarse no se hicieron.
No se entiende por qué no hicieron esa compra, si en 2022 se aprobó un presupuesto superior a 30 mil millones de pesos. Pero en su mentirosa austeridad, se ejerció menos de una tercera parte; en 2023 la ejecución fue apenas una quinta parte de lo autorizado; para 2024, nuevamente más de dos tercios del presupuesto quedaron sin aplicarse.
De la revisión al Programa E036 (Vacunación, Ramo 12 Salud) de la Cámara de Diputados, se desprende que, en total, durante el periodo 2022–2025, se dejó sin ejercer el 70.6% de los recursos aprobados para vacunación, lo que confirma un patrón sostenido de subejercicio.
México necesita inmunizar a entre 30 y 40 millones de personas, incluyendo adolescentes y adultos, para recuperar la inmunidad del rebaño o de lo contrario, el país podría perder el certificado internacional de país libre de sarampión, otorgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2016.
Por lo pronto, el mes de abril será clave. En dos meses la OPS revisará el estatus que mantiene la nación.
Y como dicen los diputados del PAN “cuando existen recursos aprobados y vacunas disponibles, pero no se aplican, el problema no es financiero sino de gestión pública. La vacunación debe ser una política de Estado que exige planeación, seguimiento y resultados medibles”.
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