LIBROS DE AYER Y HOY/ Monsreal y el conocimiento que trasciende

TERESA GIL

El premio Nacional de Artes y Literatura 2025, José Agustín Monsreal, señaló en  entrevista al diario La Jormada, que solo estudió  hasta sexto año de primaria. Un intelectual de gran envergadura que ha escrito 51 libros y que sigue activo a sus casi 85 años. Un ejemplo extraordinario de como el conocimiento se puede allegar sin los centros establecidos, a través del interés, el entusiasmo  y la capacidad de integrar ese conocimiento que se busca. Creer más en el aprendizaje que en la enseñanza. Ser un autodidacta, sin que ello signifique desechar el conocimiento estructural de las universidades. Y enseñar, dar a los demás a través del libro y compartir de esa manera un conocimiento que no se queda fincado solo en la persona. Cosa que muchos suelen hacer y presumir de ello.

EL CONOCIMIENTO QUE SE OBTIENE DEBE TRANSFORMAR Y COMPARTIRSE

A menudo suele comentarse  la duda en torno al  conocimiento, plagiado o no, que no transforma. La función del aprendizaje es precisamente transformar al ser humano. Como lo haga, depende del tipo de aprendizaje y del ser humano que lo recibe. Los que nos gobernaron a lo largo de décadas, presumían ruidosamente, de altos estudios, algunos en universidades de gran prestigio mundial, conocimientos adquiridos casi siempre a partir del erario público que sus ancestros han guadañado, mientras millones de niños mexicanos se quedaban sin escuelas o estudiaban en planteles precarios. Pero los conocimientos de los que han presumido -y siguen presumiendo con posturas externas- de muy poco le sirvió al  pueblo mexicano. El caso más conocido es el de Carlos Salinas de Gortari, egresado de Harvard, -gracias a las ganancias de un  padre funcionario-, que aprovechó su paso por la función pública para vivir bien y de paso mostrar la intolerancia con su frase, “ni los veo ni los oigo”, destinado a sus opositores.  La sapiencia puede dar instrumentos para guadañar, pero no eleva la sensibilidad ni la ética, como lo vimos durante décadas,  con funcionarios totalitarios y amenazantes, así vinieran del mismísimo Harvard.

LAS IDEAS QUE SALEN A LUZ PÚBLICA, SON PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Al parecer  fue Shakespeare el que dijo que cuando una idea sale a la luz pública, se convierte en patrimonio de la humanidad. Por ese solo hecho podríamos conocer y saber. Pero, claro,  existe la apropiación legítima a través de los estudios,  de la recreación y su natural consecuencia: el cambio de quien usa esas ideas. Pero quienes se allegan conocimientos de todo tipo, maestrías, doctorados, y presumen con ruido de ello, esa presunción no sirve de nada, si no trasciende. Esa trascendencia puede darla quienes ni siquiera hayan ido a una universidad. Es  lo que obtenemos de quienes escriben, dan clases, aplican sus conocimientos, los incorporan a una lucha, etcétera. Algunos buscaron y crearon sus propios conocimientos. He conocido a varias personas que apenas terminaron la primaria y uno de ellos daba clases específicas en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Yo estuve invitada en  cierta ocasión a una de sus cátedras.

QUIENES HACEN  RUIDO DE SU CONOCIMIENTO SIN COMPARTIR, NO AYUDAN

Uno que más ha trascendido sus conocimientos aunque a veces sea difícil interpretarlo, es Franz Kafka, quien en sus orígenes estudió leyes. Quienes leen las traducciones de Kafka han encontrado una literatura difícil, efecto, dicen sus traductores, de lo complejo del autor y del idioma alemán. Ya hemos tenido a la vista El Proceso, Carta al padre, Metamorfosis y otros más del autor que murió en 1924 a los 40 años. Ahora, consultando sus Meditaciones (Clásicos de siempre Edimat Libros, España 1998) hemos hallado una reflexión cortísima Gran ruido, de 22 líneas, aunque lo es más La verdad sobre Sancho Panza, de 13 líneas. En la primera, una persona que está en una habitación menciona el ruido que proviene de todos lados- ruidos de las puertas de los cuartos, del horno de la cocina, chirridos de esas puertas, pasos, silbidos, gritos, carraspeos, cantos de una mujer, gorjeos de dos canarios- y de pronto, aquel personaje se pregunta el por qué no abre la puerta y le pide al que hace ruido,  que se calle. Ante el ruido que sufrimos de parte de Trump,  ¿qué les parece esa decisión?

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