YO CAMPESINO/ Alguien miente

  • Cifras fantásticas de inversión y exportaciones, pero no crecemos

MIGUEL Á. ROCHA VALENCIA

Algo sin duda está mal en nuestra economía que de acuerdo con las calificadoras de inversión internacional está a punto de desplomarse y sufrir uno d ellos colapsos más catastróficos que aquel “error de diciembre” de 1994 en el que millones de mexicanos perdimos algo más que dinero y mereció un “salvavidas” de 30 mil millones de dólares del gobierno estadunidense.

Decimos que alguien miente porque a pesar de que nuestro flamante secretario de Economía, antes de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard anuncia que, en el primer trimestre de este año, ingresaron más de 23 mil millones de dólares en inversión extranjera directa (IED) y paralelamente se afirma que las exportaciones nacionales crecieron más de 72 mil millones de dólares lo cual representó un crecimiento del 32 por ciento en relación al trimestre pasado, México no crece.

Tan es así que el Banco de México bajó su estimación de crecimiento del PIB de 1.6 a 1.1 por ciento, lo cual es menos de la mitad d ellos previsto por Hacienda, en tanto Inegi reconoce una mayor ocupación, pero en la informalidad que no cotiza.

No olvidemos que el universo del mercado México-Estados Unidos ronda los 850 mil millones de dólares anuales de los cuáles casi el 80 por ciento se mueve en torno al T-MEC, cuya negociación según el propio Ebrard Casaubón no será de un solo golpe sino que se alargará en sus temas, es decir ya empezaron a cambiar el discurso de que todo está bien y el camino planito.

Frente a este panorama prístino y prometedor las cifras de crecimiento económico del país resultaron negativas en un 0.6 por ciento, es decir que vamos para atrás en cuanto a las expectativas del PIB.

Junto a ello está en la coincidencia de calificadoras de inversión extranjera como Standard and Pour’s, Wells Fargo y Moody´s quienes nos tienen contra la pared en confianza a sólo un escalón de la “descalificación” de nuestra deuda soberana arrastrados principalmente por Pemex a la que se le está metiendo dinero fiscal por más de billón 200 mil para pagar a proveedores y acreedores además de transferir parte de su deuda a la soberana del país para aligerarle la carga y capacidad de pago.

Lo más reciente son los cerca de 600 mil millones que le consiguieron con un fondo de inversión en Banobras y los bonos emitidos por Hacienda, lo cual es un pecado financiero en materia de capacidad de pago de la petrolera que de esa manera está exhibida como incapaz de hacer frente a sus obligaciones.

En lo que toca a la presunta inversión, tal vez sería bueno que se nos informaran abiertamente que gran parte de ese dinero es reinversión de utilidades sobre todo de multinacionales, que otro tanto, cerca de 14 mil millones de dólares llegan a carteras de inversión en bolsa (especulativos) y que la menor parte es dinero fresco derivado de a reubicación de cadenas de suministro globales para estar más cerca del mercado estadounidense sobre todo en manufactura especializada y tecnología.

Por eso se explica que los puntales de la economía sigan bajando sobre todo en la industria, infraestructura, manufacturas, construcción y servicios, lo cal e traduce en el fenómeno de la creciente informalidad empresarial y laboral que a estas alturas supera el 54 por ciento y afecta a no menos de 32 millones de mexicanos en edad de trabajar, o sea, la famosa PEA.

Se nos dice que en abril, las exportaciones de México batieron un máximo histórico, alcanzando un valor sin precedentes de 72 mil millones de dólares que propició un superávit de cuatro mil 520 millones de dólares pero mucho tiene que ver en ello la aplicación de aranceles que afectan el volumen de ingresos.

Frente a todo este panorama, Juan José Sierra Alvarez, líder de la Coparmex advierte que “garantizar el Estado de Derecho, frenar reformas polarizantes y combatir la inseguridad son condiciones internas indispensables para detonar el crecimiento económico”.

Deja en claro lo mismo que la encuesta del BofA que “sin esta certidumbre, el clima de negocios se mantendrá bajo, impidiendo que el país aproveche todo su potencial de inversión y empleo”.

Por ello insten en un estado de derecho y certidumbre jurídica mediante el freno a “los cambios constantes a las reglas del juego institucional (como reformas sin amplio consenso). Eso es vital para evitar ahuyentar el capital nacional y extranjero”, además de un efectivo combate a la extorsión y robo de mercancías que afectan gravemente a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), lo que frena el «ánimo para invertir» de los empresarios.

De hecho, recomienda Coparmex inversión productiva que garantice suministro de energía y una red logística que soporte el desarrollo regional y comercial del país.

O sea, una carta a los Reyes Magos donde se debería incluir el destierro de la corrupción, pero sobre todo, no mentir.

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