LIBROS DE AYER Y HOY/ Turismo religioso y quejas por viacrucis

TERESA GIL

Paradójico. Mientras se celebraba en la capital el Viacrucis que lleva a una  crucifixión de teatro, multitud de personas denunciaron el viacrucis al que los sometió el cierre de tres estaciones en la Línea 2 del metro. Eso significa que no es lo mismo dar aplausos a la escenificación de una vieja historia, que vivir en carne propia los fallos que suele tener ese medio de transporte, ante una demandante población masiva. No es remoto que los dos viacrucis, mas bien tres porque hubo otra representación similar en el Zócalo,  tuvieran contacto ya que llegaron turistas a la Ciudad de México que obviamente utilizan el metro ¿Que se puede esperar de nuestro laicismo cuando oficialmente se manejan esos días como Semana Santa? Las otras iglesias, los agnósticos y los no creyentes, valemos.

GRAN NEGOCIO EL IMPACTO ECONÓMICO DE CELEBRAR UNA PASIÓN RELIGIOSA

Habrá mucha creencia, pero nadie hace de lado la ganancia. Puede ser en buena parte el interés  oficial en la Ciudad de México ya que el evento anual en Iztapalapa gratifica cada año y en esta ocasión se esperaba   la posibilidad de 250 millones de pesos como retribución al evento. Por su parte, desde la Secretaría de Turismo se destaca que ese turismo cuando es religioso da buenos resultados sobre todo en la llamada  Semana Santa, de la que esperan un resultado en millones de pesos nada menos. En este  año se mencionan  40 millones de personas en la movilización turística, con todo lo que significa, la espera de más de 25 mil millones de pesos desde luego anuales. Pero en las ciudades se sigue viendo mucha gente, como sucede en  la propia capital con tan solo ver las tiendas de autoservicio. Eso significa que muchos de los creyentes que se quedaron, dieron por su parte su propia retribución  a la iglesia católica.

XOCHIMILCO EN PROBLEMAS, EL LAGO CAPITALINO QUE DEBERÍAMOS CUIDAR

Parece que estas festividades han vuelto loquitos a muchos y es el caso que se denuncia del bello lago que tenemos en Xochimilco. Orgullo de la ciudad, sus paseos en trajineras son clásicas desde muchas perspectivas. Pero ahora se denuncia el uso de alcohol y  pleitos que llegan a posiciones graves en ese entorno que debería de tener vigilancia turística. Algunos responsables de trajineras han denunciado que no hay guardias suficientes. Y a lo mejor debe ser por la concentración que  la jefatura de la ciudad  envió a otra alcaldía, la de Iztapalapa, nada menos que 9 mil 188 policías, 3 mil 200 de los cuales han hecho el recorrido que hacen los actores de la escenificación de estos días. Debería de recordarse que Xochimilco es parte de la cuenca lacustre del Valle de México y no es con sus 170 kilómetros de canales algo transitorio, sino permanente y que merece protección.

[email protected]

www.entresemana.mc