LIBROS DE AYER Y HOY/ Si el caso ABC no prescribe,  la justicia debe ser rápida

TERESA GIL

Uno de los efectos más tristes que puede sentir alguien, es ver como los padres de los niños muertos en el incendio de la Guardería ABC en Hermosillo, llevaban  las carriolas, los carritos de paseo y pequeñas bicicletas ¡vacías! Sus niños habían muerto años antes en el incendio de la guardería y sus pequeñas cosas  eran el recuerdo terrible de aquel hecho, en el que murieron  25 niñas y 24 niños y quedaron marcados, algunos mutilados, 106 niños. Yo vi todo eso en un viaje a Sonora, desde una bardita de un estacionamiento. Centenares de personas,  padres y familiares, amigos, entre muchos, cargaban aquellos juguetes movibles  en aquella manifestación de aniversario, que en este momento llega a los  17 años de  exigir justicia por la muerte de sus niños. Ahora parece que con la determinación de la Suprema  Corte, de considerar imprescriptible la muerte de los 49 niños, la justicia puede llegar.

IMPRESCRIPTIBLE PARA COMUNIDADES Y CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD

La imprescriptibilidad es reconocida por el derecho en los casos de delitos a comunidades y en crímenes de lesa humanidad. El  caso de la guardería parece englobar ambos casos y haber sido tratado con tanto menosprecio en la culpabilidad, que por si sola  sin necesidad de la importante decisión de la Corte, hubiera merecido la investigación permanente de parte de quienes tuvieron legalmente el problema. Es increíble que suceda una tragedia de esa naturaleza,  y las investigaciones hayan sido tan precarias y tan esquivas. Una mujer que tenía nexos con el negocio  que realmente era, fue detenida hace unos meses en Estados Unidos donde vivía ya tranquila, por haber sido dada de alta. La tarde aquella  del 5 de junio que vi desde mi espacio aquel caminar de los padres,  me pasaba no solo a mi sino  a varios que observaban, un aparecer de lágrimas y obstáculos en la garganta, por algo que no tenía razón de haber sido. La muerte de aquellos niños.

LA DECISIÓN JUDICIAL INDICA A GOBIERNOS LOCAL, ESTATAL Y  FEDERAL

El caso de la guardería se dejó de lado muy pronto en los siguientes gobiernos  de Sonora. Los padres y familiares siempre estaban  presentes con su insistencia de justicia, pero el caso no avanzaba. En una ocasión de hace más de dos años,  los padres se instalaron enfrente de la Suprema Corte, la anterior, cuando se exhibía de manera tan notoria, la señora Norma Piña. Y fueron desalojados de la manera más grosera y violenta por la oposición que participaba en el proceso electoral  presidencial.  Entre los que encabezaban  al grupo que hizo ese desalojo se encontraba el ex director de la  OCDE José Ángel Gurría Treviño,  y en su  momento  canciller  mexicano con Ernesto Zedillo.  Pero los padres siguieron permanentes en su lucha y la determinación de una nueva Corte, que entendió el problema, pretende que se lleve a legal término. La decisión se extiende a todos los casos que tengan la misma característica de la Guardería de Hermosillo.

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