LIBROS DE AYER Y HOY/ Semana Santa en un país laico

TERESA GIL

Se escenifica la violación. Curioso que la argumentación que se da para realizar en nuestro país eventos que se contradicen con la Constitución mexicana, sea la ganancia. Ahora se habla de millonadas que producirá el evento llamado La Pasión, que rememora una historia de agresión a un dirigente, en momentos en que en México se producen  agresiones terribles, como la que se acaba de dar en Michoacán contra dos maestras. Es el mismo argumento que se dio el pasado diciembre, con la llegada de millones de peregrinos, en una ciudad marcada por la contaminación. La Constitución  establece que el nuestro, es un país laico, con  una rotunda separación entre Estado e iglesias. Pero los eventos masivos en la capital del país, como el que se anuncia para estos días en Iztapalapa, viola abiertamente esa Carta Magna, porque se realiza públicamente aunque se maneje como algo teatral.

SE IMPONEN POSTURAS RELIGIOSAS COMO SI HUBIERA RELIGIÓN DE ESTADO

Las  fechas que impone una religión en el país, donde hay infinidad de iglesias y millones de no creyentes, se ratifica en los gobiernos locales como sucede en la CDMX, donde el evento mencionado tuvo cuatro meses de organización en el que intervinieron familias y grupos, para crear un espectáculo ajeno a la historia de nuestro país. Lo que podría ser una gran oportunidad para que el mundo conozca de cerca nuestra real cultura, se transfiere a presuntos actos que tienen que ver con la imposición de una religión. Se recalca que dicho acto tiene 183 años de realizarse, lo cual  significa que la imposición de historias y costumbres ajenas, no ha sido enfrentada por los gobiernos mexicanos, pese a su loor a Benito Juárez.

LAS VACACIONES FORMALIZAN TAMBIÉN EVENTOS RELIGIOSOS

Con el nombre ya formal de Vacaciones de Semana Santa, el ciudadano que cree en la norma fundamental,  no haya para donde hacerse. Lo singular es que los promotores de esas fechas la propia iglesia católica, recibe el revés de sus creyentes porque la gran mayoría anda en este momento muy contenta en  las playas. Todo mundo tiene derecho a sus creencias. Pero en este caso estamos ante la doble moral de esas creencias. Recordaré a aquel gran poeta, escritor y traductor que fue Guillaume Apollinaire (Los mejores poetas franceses Bruguera 1974) en uno de sus pequeños poemas. Guillaume, hombre coherente con sus posturas, pese a ser de origen italiano dio su vida por Francia  durante la primera guerra mundial.

 

Nuestra historia es noble y trágica

como careta de un tirano.

Ningún drama de azar trágico

ni detalle indiferente

hace nuestro amor patético

 

Los recuerdos son cuernos de caza

cuyos sones mueren entre el viento

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