
TERESA GIL
A fines de los años setenta del siglo pasado, en una entrevista con el entonces ex presidente de México de los años treinta, Emilio Portes Gil, me detalló la forma como se resolvió el conflicto en torno a la Guerra Cristera que habían impulsado desde su apego la iglesia católica, fieles de esa religión de varios estados. El caso de la Cristiada que hemos abordado en estas crónicas a lo largo de los años se recrudece en este momento cuando se cumplieron los cien años del estallamiento de ese conflicto. Los sectores católicos de la mano con la derecha impulsan un movimiento que reivindica aquel movimiento y recalcan de esa manera las diferencias que tienen con este gobierno al que consideran de izquierda. El asunto se viene moviendo desde noviembre pasado un poco antes de la celebración de nuestra Revolución el 20 de noviembre, como una reminiscencia de los encuentros bélicos que organizaron católicos, para defenestrar a los revolucionarios que gobernaban en 1926.-1929.
MÉXICO VIVIÓ SU ÚLTIMA GUERRA EN LA CRISTIADA, CONFLICTO RELIGIOSO 1926-1929
La iglesia católica se mete ahora al conflicto en medio de los problemas que enfrenta México y que se tratan de paliar con la fuerza del Estado. La jerarquía católica vinculada por sus fieles con grupos de la derecha hace su entrada para recordar aquella guerra que encabezaron en 1926-1929, y para sacar a colación las distancias que tuvieron con los sectores revolucionarios de la época. Y así fue como México vivió su última guerra la que no pudo configurarse de nuevo en los años 1934-1938 como se intentó. Fue una guerra religiosa marcada por las diferencias que la iglesia católica tenía con los gobiernos como el del sonorense Plutarco Elías Calles, en la disposición de leyes.
REALZAR UN VIEJO CONFLICTO, ACENTÚA LA POSTURA OPOSITORA
A diferencia del doble lenguaje que usan los curas, la Conferencia del Episcopado Mexicano señaló en meses pasados abiertamente, la conmemoración de los cien años de la Guerra Cristera con un llamado a la reflexión ante el hecho de “la persistencia de la violencia, el miedo que experimentamos, la crisis económica y la impunidad que marca la vida diaria”. En esa descripción que hace la iglesia católica mexicana (porque en México hay muchas iglesias) su jerarquía no menciona qué ha hecho ese sector para cambiar lo que dice. Y no lo menciona, mientras recuerda un episodio bélico que inició en un país que había tenido una Revolución para abrir las conciencias a todo tipo de pensamiento. Esto era lo que al parecer molestaba a los católicos de esa época y que logró prender en muchos estados, Guanajuato, Jalisco, Aguascalientes, Nayarit, Colima y muchos más, en un episodio sangriento del que se mencionan más de 250 mil muertos, entre ellos muchos soldados del ejército mexicano. Fue en un acuerdo con el presidente Emilio Portes Gil el 21 de junio de 1929, que se terminó el conflicto, pero aparece periódicamente a lo largo de las décadas, para buscar el reacomodo de esa iglesia en los niveles altos del país.

Tere Gil en la entrevista con el ex presidente Emilio Portes Gil
ANTE LA INSISTENCIA DE IGLESIA Y OPOSITORES, SE CONVOCA A COLOQUIO
Ante el hecho que se ha comentado en los últimos días, ya se plantearon propuestas en grupos académicos, de intelectuales que están convocando a tomar en cuenta que esa iglesia intenta recordar su episodio bélico, en la que tanta gente murió. El tema: A cien años del inicio de la guerra cristera, a partir del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (Inehrm) que será presentado en un repositorio digital Cristiada a Contraluz, abordado por el historiador Alfonso Adán Salas Ángeles. Mientras, cercana a los propósitos de la oposición, la jerarquía incluso ha participado en algunas de sus movilizaciones. Y es absurdo que su estatus legal rompa principios constitucionales, al depender de un país extranjero e incluso ostentando títulos y nombramientos de carácter externo.
Entresemana Información entresemana que forma opinión