EL OTRO DATO/ Sheinbaum, al fin, se reconcilió con la historia

JUAN CHÁVEZ

Sheinbaum es Sheinbaum. Doctora en energía y presidenta de México… por la conquista española.

Todos los mexicanos somos legado de aquellos sangrientos y abusivos actos de los españoles contra la población aborigen. Y somos el pueblo descendiente de sangre española e indígena.

Fue una guerra desigual, en la que los españoles de Hernán Cortés contaron con la alianza de miles de tlaxcaltecas que buscaban vengarse del imperio azteca que los mantuvo sumidos en la inopia con altos impuestos durante largos años.

Nunca estuve de acuerdo en que México exigiera disculpas por las atrocidades de la conquista, idea que surgió en la mente malversa y canallesca de López Obrador que luego le sirvió de pretexto para declarar “su pausa” en las relaciones de México con España, y que llegó hasta los días de la presidenta

El rey Felipe VI admitió que en la Conquista se cometieron “grande abusos” y Sheinbaum, ya medio satisfecha con tal declaración, viajó a Barcelona para asistir a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia y encontrarse con el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, lo que simbolizó la normalización de las relaciones entre ambos países, aunque sus gobiernos aseguran que nunca existió una crisis.

Pero México había absorbido la conquista española en Dolores Hidalgo. Y aparte, muy aparte, no debió olvidarse jamás que el cura Hidalgo en el Grito, arengó al rey de España Fernando VII.

Esa arenga no nos separaba de España, aunque en los once años de la guerra intenpendentista, los héroes, que se batieron contra el dominio español, se encargaron en desligarnos totalmente del imperio español que en esos tiempos era víctima de las guerras napoleónicas que luchaban por la extensión de sus territorios.

El Grito de Dolores no fue un evento aislado, sino el catalizador de un conflicto que evolucionaría en los años siguientes. Tras el llamado de Hidalgo, se formaron ejércitos insurgentes en varias regiones del país. La figura de Hidalgo se convirtió en un símbolo de la lucha por la independencia, y su capacidad para reunir a un ejército heterogéneo fue crucial en las primeras etapas del movimiento.

A medida que avanzaba la lucha, el movimiento insurgente se fue organizando y adquiriendo líderes con diferentes visiones. Tras la muerte de Hidalgo en 1811, otros líderes como José María Morelos y Pavón asumieron el liderazgo. Morelos, que había sido un alumno de Hidalgo, continuó la lucha por la independencia con un enfoque más estructurado y político, redactando los Sentimientos de la Nación en 1813, donde se planteaban principios fundamentales para la nueva nación.

La lucha se intensificó y se extendió por todo el territorio de Nueva España. Los insurgentes llevaron a cabo diferentes tácticas de guerrilla y se enfrentaron en batallas decisivas, como la Batalla de Monte de las Cruces y la toma de ciudades clave. La guerra se volvió más compleja, con alianzas fluctuantes y la intervención de potencias extranjeras, como Estados Unidos y Francia, que veían en el conflicto una oportunidad para influir en la región.

En la posición de la “pausa” obradorista, no se tomó en cuenta que los aztecas, llegados de Aztlán y dominados en principio por lo tepanecas, impusieron su fuerza en guerra sangrienta y también con abusos, y, en el caso, ni López ni Sheinbaum reclamaron disculpan que pudieron haberse dirigido a los dioses de los aztecas.

En fin, las tensiones parecen haber llegado a su fin.

Sheinbaum y Sánchez “sellan” acercamiento tras choque por la Conquista.

Sheinbaum visitó España por primera vez desde que asumió la presidencia. El viaje se conoció después de que Felipe VI reconoció que en la conquista de América hubo “mucho abuso”, tras las peticiones de México para que España ofreciera una disculpa por los agravios de ese periodo.

Las palabras del rey fueron valoradas por la presidenta mexicana, aunque señaló que es necesario continuar con el proceso de reconocimiento histórico.

Además, aseguró que nunca se rompió la relación diplomática con España, aunque reconoció dificultades al señalar que “ha habido un acercamiento distinto en el último año, tanto del gobierno español como del propio rey de España”.

El mensaje de que nunca existió una crisis lo reiteró en Barcelona. A su llegada a la cumbre y ante preguntas de la prensa, afirmó que no hay conflicto ahora ni lo hubo antes.

“Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, añadió.

En la reunión se evidenció una amplia coincidencia, aunque no se ofrecieron detalles más allá de temas como la situación global, la relación entre la Unión Europea y México, y el fortalecimiento de los vínculos culturales, económicos y sociales.

Sheinbaum confirmó ante periodistas que ambos abordaron la polémica sobre la conquista y explicó que expuso a Sánchez la importancia del reconocimiento histórico para México.

Según la mandataria, destacó la grandeza de las culturas originarias antes de la llegada de los españoles, y el presidente español expresó coincidencia con ese planteamiento.

Sheinbaum invitó a Sánchez a viajar a México el próximo año para participar en otra cumbre en defensa de la democracia. México propuso ser sede del encuentro en 2027.

El ofrecimiento fue agradecido por Sánchez ante el pleno de la cumbre, en el que participaron líderes como Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro, Yamandú Orsi y Cyril Ramaphosa.

www.entresemana.mx