EL OTRO DATO/ Se impone Trump: T-MEC con revisión anual

JUAN CHÁVEZ

Ni hablar. La voluntad de Donald Trump no da tiempos para negociaciones.

Amenazó con borrar el T-MEC. Pero…

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá seguirá vigente hasta 2036, pero entrará en una nueva etapa de revisiones anuales luego de que el gobierno estadounidense decidió no renovarlo por un plazo adicional de 16 años en su forma actual.

El nuevo plazo será de 10 años, con examen cada año. O sea: un Tratado sometido a permanente revisi´pon.

O como algunos analistas señalan “El T-EC ya murió y punto. Hay que recomenzar sin Estados Unidos.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá seguirá vigente hasta 2036, pero entrará en una nueva etapa de revisiones anuales luego de que el gobierno estadounidense decidió no renovarlo por un plazo adicional de 16 años en su forma actual.

La medida no significa la salida inmediata de Estados Unidos ni el fin del T-MEC, pero sí cambia el escenario para empresas, exportadores, agricultores, fabricantes de autos y sectores energéticos que dependen de reglas estables para operar en Norteamérica.

De acuerdo con Agencia Reforma, la decisión fue confirmada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.

De conformidad con el Tratado, Estados Unidos, México y Canadá se reunieron virtualmente para analizar el funcionamiento del T-MEC.

Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual. En consecuencia, el T-MEC no se renueva (para el plazo de 16 años), informó la Oficina del Representante Comercial en un comunicado.

Con esta decisión, el tratado no desaparece, pero queda sujeto a revisiones periódicas entre los tres países.

El T-MEC permanecerá vigente hasta 2036, siempre y cuando ninguno de los tres países decida retirarse del acuerdo antes de esa fecha.

La decisión de no renovarlo por 16 años activa un periodo de revisiones anuales. En ese proceso, México, Estados Unidos y Canadá podrán seguir negociando cambios, condiciones o ajustes al pacto comercial.

Estados Unidos continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del Tratado y nuestros déficits comerciales con estos países. Sin embargo, el Tratado permanece vigente hasta que se resuelvan estos asuntos o hasta su terminación.

Para México, el principal impacto está en la incertidumbre. Aunque el comercio con Estados Unidos y Canadá continúa bajo el marco del T-MEC, las revisiones anuales pueden complicar la planeación de inversiones de largo plazo.

Esto puede importar especialmente a sectores que dependen de cadenas de suministro regionales, como:

Industria automotriz, agricultura, energía, manufactura, empresas exportadoras, proveedores vinculados al nearshoring.

Para una empresa, invertir en una planta, ampliar producción o contratar proveedores requiere reglas claras durante varios años. Si el tratado se revisa cada año, algunas decisiones podrían aplazarse hasta conocer el rumbo de las negociaciones.

Las revisiones anuales abren la puerta a negociaciones frecuentes sobre las reglas que permiten el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.

Esto puede incluir discusiones sobre aranceles, reglas de origen, requisitos para productos fabricados en Norteamérica, acceso a mercados y condiciones para sectores específicos.

El punto clave para empresas y consumidores es que cualquier cambio en las reglas comerciales puede influir en costos, inversiones, producción y disponibilidad de productos en la región.

Los sectores más sensibles son aquellos que dependen de operaciones integradas entre los tres países.

La industria automotriz es uno de los casos más relevantes, porque muchas piezas cruzan varias veces la frontera antes de que un vehículo sea terminado. También pueden verse atentos los productores agrícolas, empresas energéticas y fabricantes que exportan a Estados Unidos o Canadá.

Las revisiones anuales no implican cambios automáticos, pero sí obligan a los sectores productivos a seguir de cerca cada negociación.

A partir de esta decisión, los tres países deberán continuar el diálogo para revisar el funcionamiento del tratado y atender los temas que Estados Unidos considera pendientes.

Mientras no haya una terminación formal, el T-MEC seguirá regulando el comercio regional. Sin embargo, el acuerdo entra en una fase más política y negociada, en la que cada revisión anual puede convertirse en un punto de presión para modificar reglas comerciales.

Para México, el reto será mantener condiciones de certidumbre para las empresas, proteger las cadenas de suministro y conservar el acceso preferencial al mercado de Estados Unidos, su principal socio comercial.

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