EL OTRO DATO/ AMLO destruyó el Paraíso con la refinería incendiada

JUAN CHÁVEZ

Hoy son kilómetros y kilómetros de playas de Tabasco y Veracruz enchapopatadas por los derrames de petróleo de la refinería de Dos Bocas.

La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México y otras organizaciones han estimado que el derrame de hidrocarburos ha impactado más de 630 kilómetros de litoral.

La pesca en el mar de ambas entidades, está muerta, con pérdidas de millones de pesos para los pescadores y empresas enlatadoras de pescado.

El primer derrame se presentó en el incendio de la refinería que se atribuyó, en una primera instancia de segundos, a un rayo, y los derrames se colgaron, por la presidenta Sheinbaum, a un barco.

A estas alturas, la Fiscalía General de la República no ha determinado las causas del incendio y los derrames, que Petróleos Mexicanos ya admitió.

Pemex reporto nuevo derrame en Dos Bocas; suman tres incidentes en menos de un mes

La empresa ha reportado dos derrames, uno más en las costas de Veracruz y un incendio también en la refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, a días de reportar un incendio en la zona.

La refinería de Dos Bocas es un catálogo de cómo no se debe hacer una obra pública. Con la excusa, siempre cierta, de que la corrupción reinaba en nuestro país, López Obrador decidió brincarse todas las normas.

No hubo un estudio de pertinencia. A pesar de que los expertos no recomendaban hacer una refinería en la cuenca del Golfo, pues había demasiadas, AMLO interpuso la soberanía energética y la contaminación ambiental le importó un reverendo cacahuate.

La refinería costó el doble de lo calculado, duró el doble de tiempo de lo estimado en construcción y sigue sin funcionar a la capacidad prometida.

A la fecha, se han recolectado aproximadamente 240 kilogramos de material impregnado con crudo.

De manera complementaria, personal técnico de Pemex, en coordinación con la secretaría de Marina, ejecuta acciones de contención y recuperación en el río Seco, a la altura de la ranchería Limón, en el municipio de Paraíso.

Mediante la instalación de barreras de contención, se ha logrado confinar el hidrocarburo y prevenir su dispersión hacia la laguna Mecoacán. Asimismo, se realizan labores de recolección mediante cordones oleofílicos, explicó Pemex.

La Profepa mantiene recorridos de inspección en el río Seco para verificar el cumplimiento de la normatividad ambiental durante la atención del incidente.

Viví el Paraíso, el municipio tabasqueño que López Obrador destruyó con su obcecado propósito de convertirlo en la refinería “Olmeca” que, a la postre, se incendió y dejó cinco muertos.

Una noche, en el gobierno de Adolfo López Mateos, me descolgué a ese Paraíso al enterarme, en la inauguración de la Feria Ganadera, que la Sonora Santanera tendría a su cargo la animación musical del baile conmemorativo.

Había vivido, en mi barrio de Peralvillo, los días y noches en que el conjunto de Carlos Colorado, ensayaba locamente para lanzarse a la conquista de la fama.

Fueron los primeros tiempos en que la Sonora se hizo acompañar de la joven y bien formada vocalista Sonia López.

La Santanera fue el preludio, para mí, de una rápida conquista en Paraíso. Una linda mujercita, de unos 19 años, aceptó mi invitación de compartir la mesa y bailar a los sonoros ritmos de la Sonora.

Por supuesto que aproveché mi amistad con los santaneros para subirla al estrado y que directamente, le solicitara al director de la banda, la canción de su predilección.

Silvestre, uno de los tres cantantes y quien jugaba futbol conmigo en el mismo equipo, me advirtió:

–¡Aguas¡ Está muy joven…

Me divertí locamente esa noche y me despedí de ella como a las tres de la mañana, luego de llevarla a su casa en el taxi que la Presidencia nos ponía a los periodistas que acompañábamos en las giras al Presidente.

Hoy sé que ese Paraíso ya no existe y que la refinería Dos Bocas es un catálogo de lo que no se debe hacer.

Una de esas típicas lluvias “atípicas”, hoy tan de moda en el lenguaje político, pudo haber causado el incendio y provocar la muerte de cinco personas. Fallas en el drenaje arrastraron aceites a la zona del estero y surgió el incendió.

¿Quién se hace responsable de esas muertes? Podemos apostar doble contra sencillo que la Fiscalía General de la República concluirá que el responsable es Tláloc, porque aquí sí está complicado involucrar a García Luna.

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