EL CHIRRIÓN POR EL PALITO/ La alerta que le vale madre a Morena

ULISES ROMERO CANO

La alerta en torno al futuro catastrófico de las pensiones en el país, obliga a buscar soluciones de manera urgente. La alternativa para los retirados es menguante.

Muchas son las opiniones y advertencias al respecto. Pero nada. Datos del IMSS señalan que al paso en que se mueve la situación previsional del país “en 25 años no habrá dinero suficiente para pensiones en México”. Economistas, han catalogado el sistema de pensiones mexicano como una “bomba de tiempo”, destinada a explotar en los próximos 20 años, debido a su bajísima tasa de ahorro de los ciudadanos, agravada por los salarios insuficientes, corrupción y falta de empleo.

Pero eso sí, más que abordar este tema, Morena, por mandato de Andrés Manuel López Obrador mejor prefirieron la política pública del agandalle con los ahorros e inventaron el Fondo de Pensiones para el Bienestar que no es otra cosa más que jinetear los recursos de los cuentahabientes mayores de 70 y 75 años, IMSS e ISSSTE, respectivamente y claro, quedarse con el de los muertitos haciéndose ojo de hormiga y claro, los que no se reclamen, que a diferencia de cuando estaban en mano de las Afore, aparte de generar rendimientos daba estabilidad en su plantilla laboral, algo que no ocurre con el gobierno guinda, es decir, todo para ellos y después, perdón, primero los pobres. ¡Ajá!

Otro factor que es una papa hirviendo en agua es la problemática de la pirámide demográfica la cual está más de cabeza que un murciélago. Lo que hace unas décadas eran decenas de trabajadores en activo por cada trabajador pensionado, hoy en muchas latitudes apenas llega a 3 o 4 trabajadores activos por trabajador pensionado, según datos de la Consar. Esta situación, fue la principal razón, que obligó en 2007 a una transición al vapor de un sistema de Beneficio Definido (BD) al de Cuentas Individuales (CI).

En el BD, los trabajadores activos aportan parte de su salario para financiar las pensiones de los trabajadores retirados, implicando una transferencia intergeneracional de recursos. En el sistema de CD, por el contrario, el trabajador y el patrón aportan una cuota a una cuenta individual y la pensión recibida depende directamente de las aportaciones del trabajador y el rendimiento acumulado de éstas.

Los esquemas de pensiones de BD fueron creados en una época donde existía una menor esperanza de vida de la población, además de una creciente población joven. Sin embargo, el envejecimiento poblacional que se vive en México y en el mundo ha incrementado la tasa de dependencia, definida como el número de personas de 65 años o más sobre el número de personas en edad de trabajar entre 15 y 64 años.

Según las proyecciones de Naciones Unidas en 1950, la población mundial de adultos mayores era de 128.81 millones de personas, representando 5.08% de la población total y la tasa de dependencia era de 8.4%, es decir, por cada 100 personas de 15 a 64 años había 8.4 adultos mayores. Se estima que, en 2050, 15.82% serán adultos mayores, equivalentes a 1,546.06 millones, con una tasa de dependencia de 25.2%.

Ese mismo año en México los adultos mayores representaban 3.47% de la población (971 mil personas), con una tasa de dependencia de 6.4%. Sin embargo, para 2050 se estima que este porcentaje aumente a 18.79% (30.87 millones de personas) y la tasa de dependencia sea de 29.22%.

Si bien nuestro país aún tiene una población mayoritariamente joven, advierte el estudio, no es ajeno al proceso de envejecimiento global y su población de adultos mayores hoy está creciendo de manera acelerada, pero lo hará aún más rápido a partir del 2030. En 1980, la proporción de personas con 60 años o más en nuestro país era equivalente al 5.5 por ciento y para 2017 había alcanzado 10.1 por ciento. Para el año 2050 representará aproximadamente el 24.6 por ciento de la población mexicana.

La loza demográfica y los esquemas pensionarios van en la misma dirección: “Viejitos” pobres. El primero—BD–se ha traducido en la actualidad en un gasto prácticamente ya impagable para el Estado, razón, por lo cual, se pretende incrementar aún más la jubilación; el segundo—CI– los ahorros simplemente serán insuficiente para lograr una pensión.

México requiere, urgentemente, llevar a cabo modificaciones a su arquitectura pensionaria para enfrentar de mejor manera los ingentes retos demográficos y pensionarios que enfrentará en el futuro. Tema que a Morena y sus huestes y al viejito macuspano, les vale madre.

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