
JACOB NAVA G.
La mitología griega nos narra que en un laberinto sin salida habitaba un Minotauro del que nadie escapaba. Únicamente Teseo logró salvarse gracias al hilo de Ariadna. Algo parecido le sucede cuando tiene que acudir al MP, donde los pasillos se convierten en trámites y trabas interminables.
Como Teseo, para ir al Ministerio Público hace falta un moderno hilo de Ariadna que le ayude a salir. Por fortuna, existen luces jurídicas plasmadas en la Constitución, en el Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP) y en la Ley de Amparo, respectivamente. Usted tiene la oportunidad de salir de ese laberinto burocrático y aquí le platico cómo lograrlo.
Ante todo, cuando acuda a la Fiscalía, recuerde que el artículo 109 del CNPP contiene sus derechos como víctima. Evite que le frene el primer muro invisible de la indiferencia burocrática.
Además, en cada sede ministerial está el famoso “teléfono rojo”, una línea directa a Control Interno. Muchas veces lo ocultan entre los carteles pegados en las paredes, pero que eso no le impida usarlo; si lo marca, verá que le atenderán de inmediato.
¿Cuántas veces ha escuchado que le digan: «¿Viene por su carpeta? Venga en 15 días, estamos en el cierre de mes y hay que entregar informes»?. O la típica frase: «¡Uy, Lic.! No está el MP, se fue a una audiencia, véngase la próxima semana».
También abundan comentarios como: «Qué bueno que vino, estaba por enviar a la Policía de Investigación para decirle que necesito otra copia de su identificación», o el desalentador: «Doña Lupita, otra vez por aquí. Ya le dije que su carpeta la está revisando el MP, pero ¿qué cree? Lo acaban de cambiar de adscripción; ahora hay que esperar a que manden al nuevo para que vea su asunto».
Estas respuestas, disfrazadas de cortesía administrativa, representan eslabones de una cadena de omisiones que impiden ejercer su derecho a una justicia pronta y expedita. El debido proceso y el derecho de acceso a la justicia no son favores; son mandatos consagrados en el artículo 17 constitucional y en el artículo 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Cuando la autoridad frena o demora la investigación, vulnera sus derechos fundamentales de forma directa.
Piense un momento: detrás de esas “razones” se esconden mañas para retrasar las cosas, que ya se volvieron costumbre porque la mayoría de los usuarios no dice nada.
Si el MP se niega a realizar las diligencias que usted solicita para esclarecer los hechos, o si sospecha que pretenden enviar su asunto al archivo, la ley lo protege y la autoridad tiene la obligación de informarle la razón de su decisión.
El “hilo de Ariadna” para salir del laberinto del MP comienza con una puntita que está en el artículo 258 del CNPP, es el derecho de acudir ante el Juez de Control para solicitar una audiencia pública para solucionar esas omisiones.
En esa audiencia, el juez obligará al Ministerio Público a dar explicaciones de cara a la ciudadanía y a cumplir con las obligaciones constitucionales que le imponen el artículo 21 de nuestra Carta Magna y los artículos 127 al 131 del código procesal de la materia.
¿Por qué este problema es más grave de lo que parece? Porque la confianza en el sistema penal aún no se recupera. Pese a los recientes discursos sobre reformas en el Poder Judicial, y aunque las instituciones locales insistan en que respetan las leyes y los tratados internacionales, la realidad nos demuestra que la crisis del sistema no es únicamente presupuestal, sino de una profunda falta de empatía institucional.
La verdad incómoda es que acudir a denunciar un delito se ha convertido en una experiencia lamentable donde usted se topa de frente con una negativa de servicio o un muro infranqueable de burocracia. Ante esto, la sociedad pierde la fe en las leyes y se fomenta la impunidad.
La próxima vez que el MP o funcionarios de una mesa de trámite intenten congelar su carpeta de investigación con una prórroga injustificada, recuerde que la ley lo protege, ellos tienen que rendir cuentas ante los tribunales.
Al igual que Teseo, empuñe con firmeza la ley como su hilo conductor y derrote de una vez por todas al monstruo de la burocracia. Recuerde: los favores se piden, los derechos se exigen… y eso es DE LEY.
Entresemana Información entresemana que forma opinión