
CARLOS LEÓN
Si no fuera por el fatal accidente que le costara la vida a 4 agentes: El director general de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, Pedro Oseguera Cervantes, junto con un policía ministerial y dos oficiales instructores de la Embajada de los Estados Unidos; no nos hubiéramos enterado que esos agentes norteamericanos eran de la CIA. Agencia Central de Inteligencia.
El Fiscal de Chihuahua (César Gustavo Jaúregui Moreno) -acaba de renunciar- fue quien en conferencia de prensa comentó que estaban en un operativo para desmantelar un enorme narcolaboratorio de drogas. Más adelante en otro comentario cambió lo sucedido, indicando que los agentes estadounidenses no habían participado en el operativo y que sólo les habían ofrecido llevarlos al aeropuerto porque tenían un vuelo.
En primer lugar se sabe que la DEA, es la agencia de los Estados Unidos encargada en «combatir al narcotráfico». La CIA, se encarga de recopilar información, -historicamente- para la desestabilización de gobiernos, golpes de estado y en general para quitar del gobierno a quienes están en contra de sus intereses e imponer a quien les garantice beneficios para su nación. Ejemplos hay muchos, sólo en América Latina:
Chile (1970-1973): Financiamiento de propaganda y desestabilización contra el gobierno de Salvador Allende, preparando el terreno para el golpe militar de Augusto Pinochet.
Guatemala (1954): Operación PBSUCCESS para derrocar al presidente Jacobo Árbenz tras la reforma agraria que afectó a la United Fruit Company.
Cuba (1961): Organización de la invasión de Bahía de Cochinos para derrocar a Fidel Castro, además de múltiples intentos de asesinato.
Brasil (1964): Apoyo y financiamiento al golpe militar contra João Goulart.
Nicaragua (1980s): Financiamiento y entrenamiento de la «Contra» para derrocar al gobierno sandinista.
Panamá (1989): Intervención en la invasión para capturar a Manuel Antonio Noriega.
Bolivia (1967): Apoyo de inteligencia para la captura y ejecución de Ernesto «Che» Guevara. Etc., etc., etc…
Así que las preguntas obligadas son: ¿qué hacían agentes de la CIA en México? Por cuáles razones la Gobernadora María Eugenia Campos les permitió la entrada a su Estado, sabiendo que podrían enjuiciarla por el delito de traición a la patria que alcanza una pena judicial de 40 años.
Una gobernadora podría permitir una situación así, sabiendo las posibles consecuencias, sólo si ha sido amenazada con información que también podría hacerla subir al banquillo de los acusados u ofrecerle todo su apoyo para ser la próxima candidata y posiblemente la siguiente presidenta de México. Por otro lado, a la pregunta de que hacían los agentes de la CIA en México, no es difícil de explicarlo: Después del fracaso del gobierno de Trump en su incursión contra Irán, -aunque ciertamente ha sido un jugoso negocio para él y sus amigos en especulación financiera- dónde a diferencia de Venezuela, no ha podido imponer a un gobierno títere, ni hacerse de su petróleo, ni tampoco del estrecho de Ormuz, ahora sus baterías las apunta contra Colombia, Cuba, Brasil y México, países con gobiernos progresistas contrarios a sus intereses. En México se está revisando el T-MEC, Tratado Comercial entre Canadá, Estado Unidos y México; se tienen grandes reservas de Litio, -por cierto nacionalizadas por el expresidente López Obrador- petróleo, minerales estratégicos, tierras raras y además el próximo año hay elecciones que son la puerta de preparación para el cambio de gobierno en 2030.
Claramente se ve quien está con México y quién con Estados Unidos. La oposición entreguista; cómo si la «intervención de Estados Unidos», sirviera para algo más que para hacerse de sus recursos naturales y dejar a una población pauperizada.
Además, si creen que los van a subir al poder, también ya hay claros ejemplos como el de María Corina Machado de Venezuela quien se ha humillado ante el presidente Trump y ni así logró que la tomara en cuenta para dejarla en lugar del presidente Maduro.
Tenemos muchos ejemplos de vendepatrias, comenzando con Lili Tellez y Alito Moreno quienes constantemente piden la intervención de los Estados Unidos en México. Diferentes comunicadores que aplauden los dichos de los traidores a la patria. Ahora la gobernadora Maru Campus, quien dejó trabajar abiertamente a miembros de la CIA, camuflados con uniformes de la fiscalía de Chihuahua y que ahora se siente arropada por la embajada norteamericana y la CIA cuando una acusación directa contra el gobernador de Sinaloa Rocha Moya ha intentado ser una cortina de humo, un distractor de su caso de traición a la Patria. Pero el gobernador acaba de solicitar licencia para separarse de su cargo y enfrentar las acusaciones. ¿Y para cuándo la gobernadora de Chihuahua pide licencia? Es el momento de la Unidad Nacional, no por un nacionalismo patriotero, sino porque México realmente se encuentra en peligro inminente, y eso es independiente de que esté Trump o no. Hay que recordar que los Estados Unidos es un animal herido y por ello más peligroso. «Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto» y » Más vale prevenir…»
Entresemana Información entresemana que forma opinión